Reaching Editorial
Libros que alcanzan, restauran y edifican.
Reaching Editorial · Muestra gratuita
Capítulo 9
Autoridad aun en los sueños
Una experiencia que cuento con temor y temblor
“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.” Lucas 10:19
Hay eventos en mi vida ministerial, especialmente en el área de liberación, que no puedo pasar por alto.
No los cuento para producir espectáculo. No los comparto para alimentar curiosidad espiritual. Los escribo con reverencia, porque forman parte de mi caminar y de la manera como Dios fue enseñándome a depender de Él en cada dimensión de la batalla.
Una batalla también en los sueños
Durante una temporada, algo sucedía en mis sueños. Percibía presencias espirituales que me oprimían. En aquellas experiencias no podía dominarlas. Sentía como si quedara paralizado. No podía abrir los ojos. No podía mover las manos. Sin embargo, escuchaba murmullos.
Aquello no era una experiencia agradable. Me producía inquietud y me hacía consciente de que necesitaba acudir al Señor.
Entonces oré.
Le pedí al Señor que, por favor, me diera autoridad aun en mis sueños contra los espíritus inmundos. No quería vivir atemorizado ni sentirme indefenso en aquella dimensión. Sabía que mi autoridad no estaba en mí, sino en Jesucristo.
Y Dios respondió.
Con el tiempo, comencé a experimentar una autoridad que antes no tenía. Aquello me enseñó que el Señor puede entrenar al ministro incluso en lugares donde uno se siente vulnerable. No porque el ministro sea fuerte en sí mismo, sino porque Cristo es Señor sobre todo.
Un evento inolvidable
Recuerdo un evento inolvidable.
En cierta ocasión estaba dormido y tuve una experiencia que todavía guardo en mi memoria con temor de Dios. Como dijo el apóstol Pablo, si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; solo sé que viví aquella experiencia.
Sentí que salía de mi cuerpo.
Entonces vi dos figuras espirituales oscuras paradas frente a la entrada de mi habitación. Estaban en la puerta. Allí estaban.
En cuanto le pedí al Señor la espada, vino una espada a mi mano.
No era una espada nacida de mi fuerza, de mi imaginación o de mi valentía humana. Yo la había pedido al Señor. La autoridad venía de Él.
Entonces me lancé contra aquellas figuras. En aquella experiencia, ataqué a una de ellas con la espada, y la otra desapareció.
Después recorrí el apartamento. Fui a la cocina y no vi absolutamente nada más.
Luego regresé a la habitación. Me vi acostado, entré nuevamente en mi cuerpo y desperté.
No lo cuento con ligereza
Esta experiencia Dios me permitió vivirla.
La cuento con temor y temblor, delante del Señor, afirmando que digo la verdad sobre lo que viví.
No pretendo explicar todos los detalles de aquella experiencia. Tampoco deseo construir una doctrina alrededor de un sueño o de una vivencia espiritual. Mi fundamento no es la experiencia; mi fundamento es Jesucristo y la Palabra de Dios.
Pero no puedo negar que aquella noche marcó mi entendimiento sobre la autoridad espiritual.
Comprendí que, aun cuando yo me sentía vulnerable, Dios podía enseñarme a depender de Él. Comprendí que la autoridad contra las tinieblas no se origina en el carácter fuerte del ministro, sino en la autoridad de Cristo. Comprendí que la batalla espiritual no debía enfrentarse con temor, pero tampoco con orgullo.
Hay experiencias que no se cuentan para impresionar. Se cuentan para testificar que el Señor es fiel, que Él escucha la oración y que puede fortalecer a sus siervos aun en áreas donde se sentían paralizados.
La autoridad no significa independencia
Después de aquella experiencia, entendí algo muy importante: recibir autoridad no significa actuar independientemente de Dios.
La autoridad espiritual no es permiso para hacer lo que uno quiera.
No es licencia para hablar sin discernimiento.
No es motivo para sentirse superior.
No es una invitación al espectáculo.
No es una herramienta para intimidar a otros.
La autoridad espiritual verdadera aumenta la dependencia del Señor.
Mientras más comprendía la realidad de la batalla, más necesitaba orar. Mientras más veía a personas heridas buscando libertad, más necesitaba humildad. Mientras más experiencias vivía, más entendía que debía permanecer bajo la cobertura de Cristo, la Palabra y el Espíritu Santo.
La autoridad sin humildad puede volverse peligrosa.
La experiencia sin Palabra puede desviarse.
El valor sin discernimiento puede hacer daño.
La guerra espiritual sin amor puede perder el corazón de Cristo.
Señor, la espada
Por eso aprendí a decir una y otra vez:
La espada del Señor. La autoridad de Cristo. La dirección del Espíritu Santo. La verdad de la Palabra.
Aquella etapa comenzó con parálisis, inquietud y opresión en sueños, pero Dios la transformó en una escuela de autoridad y dependencia.
El temor quería inmovilizarme. La opresión quería silenciarme. La parálisis quería hacerme sentir indefenso.
Pero Cristo me enseñó que su señorío no se limita a los momentos en que estoy despierto, fuerte y consciente de todo. Él también gobierna sobre mis noches, sobre mis temores, sobre mis sueños y sobre mis batallas invisibles.
Pero en aquella etapa particular de mi vida, yo entendí que el Señor estaba tratando conmigo en el área de la autoridad espiritual.
Y Él respondió a mi oración.
Reflexión del capítulo
Aquel evento no me hizo más grande.
Me hizo más dependiente.
No me enseñó a confiar en mí mismo. Me enseñó a clamar al Señor. No me llevó a glorificar la batalla. Me llevó a reconocer con mayor claridad que la victoria pertenece a Cristo.
Yo pedí: Señor, la espada.
Y aquella frase quedó como una marca en mi memoria. Porque en la vida ministerial hay momentos en los que no bastan la experiencia, la preparación o el carácter. Hay momentos en los que uno solamente puede clamar al Señor y depender de su autoridad.
La cuento con temor y temblor. La cuento delante de Dios.
Y la cuento para decir que Jesucristo no abandona al siervo que clama a Él.
La autoridad espiritual no nace del valor humano. Nace de la dependencia de Cristo.
Frases destacadas del capítulo
- No lo cuento para producir espectáculo; lo cuento con reverencia.
- Le pedí al Señor autoridad aun en mis sueños.
- Señor, la espada.
- La autoridad venía de Él.
- Mi fundamento no es la experiencia; mi fundamento es Jesucristo y la Palabra de Dios.
- La autoridad espiritual verdadera aumenta la dependencia del Señor.
- La guerra espiritual sin amor puede perder el corazón de Cristo.
- La autoridad espiritual no nace del valor humano; nace de la dependencia de Cristo.
Una editorial con propósito
Reaching Editorial nace como una plataforma de Fundación Reaching para publicar contenidos que lleven fe, esperanza, restauración, formación y transformación a las naciones.
Publicar
Desarrollamos libros, eBooks, recursos formativos, testimoniales, ministeriales y materiales de impacto social y espiritual.
Alcanzar
Utilizamos plataformas digitales, marketplaces, iglesias, medios y distribución internacional para llevar cada mensaje más lejos.
Edificar
Cada publicación busca fortalecer vidas, familias, líderes, comunidades y procesos de transformación integral.
Llamado y Enviado
Un testimonio pastoral y ministerial sobre llamado, sanidad interior, restauración, misericordia, liberación, propósito y misión.
A través de experiencias vividas durante décadas de ministerio, este libro muestra cómo Dios puede formar, sostener y enviar a una persona aun mientras continúa trabajando profundamente en su vida.
- Testimonio de llamado pastoral y ministerial.
- Sanidad interior y restauración.
- Principios de liderazgo y servicio.
- Misericordia y acción social.
- Visión misionera hacia las naciones.
Disponible en diferentes formatos
eBook Reaching
Edición digital oficial para lectura en celular, tableta y computador.
Amazon Kindle
Edición optimizada para lectores Kindle y aplicación Amazon Kindle.
Libro impreso
Edición física para lectores, iglesias, eventos y distribución ministerial.
Audiolibro
Próximamente: una experiencia narrativa para escuchar el mensaje.
Libros para iglesias, ministerios y distribuidores
Reaching Editorial desarrollará paquetes especiales para iglesias, líderes, ministerios, congregaciones, librerías y organizaciones que deseen utilizar nuestras publicaciones como herramientas de formación, evangelización y edificación.
Solicitar información por WhatsAppUn libro que hace parte de una misión mayor
Reaching Editorial hace parte de una visión que integra evangelización, comunicación, formación, misericordia y transformación social.
Fundación Reaching
Acción social, formación, desarrollo comunitario, cooperación y proyectos de transformación territorial.
Encuentro con Dios Ministerios
Evangelización, discipulado, acompañamiento espiritual, formación bíblica y restauración de vidas.
Oración Mundial Radio Televisión
Comunicación, oración, radio, televisión, contenidos digitales y evangelización a través de medios.
Editorial con impacto
Los excedentes generados por el proyecto editorial podrán contribuir al fortalecimiento de las iniciativas de Fundación Reaching, Encuentro con Dios Ministerios y Oración Mundial Radio Televisión, conforme a la estructura administrativa y financiera que sea definida institucionalmente.
Una palabra puede transformar una vida
Queremos llevar mensajes de fe, esperanza, restauración y propósito hasta cada hogar, iglesia, ciudad y nación.
